lunes, 29 de noviembre de 2010

LA LABOR DE LOS DOCENTES

El libro de Fenstermacher y Soltis nos presenta tres enfoques de la enseñanza para reflexionar sobre la labor docente en el aula identificando distintos estilos en la práctica de la enseñanza inspirados en diferentes aspectos. Propone un recorrido sobre los caminos que siguen algunas prácticas de la enseñanza para reflexionar sobre el modo con el que se aborda esta tarea cotidiana. Así establece tres grandes concepciones de la enseñanza que pueden resumirse de la siguiente manera:

• El enfoque del ejecutivo: se presenta como un perfil de ejercicio de la docencia preocupado por entregar sistemáticamente contenidos, crear destrezas y obtener resultados medibles;

• El enfoque del terapeuta: hace hincapié en las individualidades y en los modos en que el proceso educativo mejora;

• El enfoque del liberador: se interesa esencialmente en enseñar para crear una mirada liberada sobre la realidad y resignificarla cultural, social e ideológicamente desde los saberes adquiridos.

Martínez Valcárcel, sobre el trabajo que presentan Fenstermacher y Soltis, señala: “tras posicionarse, brevemente de lo que significa educar y precisar una fórmula escueta para comprender las relaciones de los procesos de enseñanza y aprendizaje y precisar lo que para ellos significa el término enfoque, desarrollan en profundidad cada uno de los mismos desde sus raíces históricas hasta la estructura contemporánea que los sustentan y las investigaciones que propician. El discurso didáctico se desdibuja frente a cierto relativismo epistemológico que suscita una desconfianza generalizada en la transmisión y es en ese punto donde la sistematización de enfoques aporta a una mejor comprensión de la enseñanza y sus efectos y posibilidades.”

Como los autores expresan "cada uno de ellos (enfoques) puede suministrar al lector una guía para investigar sus propias intuiciones sobre lo que debe hacer un docente".

lunes, 15 de noviembre de 2010

EL RESTO DEL MUNDO

En todo el mundo las tasas elevadas de embarazos y enfermedades de transmisión sexual entre adolescentes confirman la falta de información al respecto, se han creado así leyes que permiten hacerlo desde las escuelas, pero al analizar los casos concretos en que se aplican estas leyes coinciden en que los profesores no están preparados y así mezclan contenidos con cuestiones morales, o los programas se basan únicamente en cuestiones biológicas, sin intervenir en ellos ninguna actividad pedagógica. Por lo tanto en los países en que la educación sexual sigue estas líneas la información por sí sola no ha servido de nada, en cambio en aquellos en que empieza a formarse un sistema y un trabajo en conjunto por ejemplo también con clínicas y medios de comunicación masivos se pueden observar señales de efectividad. Algo a tener en cuenta de algunos países es que se replantea continuamente el tema tratando de adaptarse a los continuos cambios que sufre la sociedad. Así Estados Unidos, Canadá, Inglaterra, Francia, los Países Bajos y Suecia formaron una política abierta frente a la educación sexual con mensajes consistentes desde toda la sociedad logrando complementar la educación brindada en los colegios y bajando a la mitad las tasas de embarazo y ETS entre los jóvenes. Estos casos han demostrado que cuando se logra una sistematización de los contenidos y una enseñanza continua desde una edad temprana es posible lograr una conducta positiva para cuando sean sexualmente activos y sabiendo cómo manejarse ante estas situaciones.

Existe una organización internacional llamada Population Action que insta a los países a comprometerse entre otras cosas a invertir más dinero en programas de sexualidad en vez de en planificación familiar. En sus últimos informes establece que para cubrir la vacancia en salud sexual y reproductiva los países europeos deberían triplicar lo que destinan a esta materia actualmente. Y observó un avance en los países subdesarrollados.

La UNESCO coincide en que uno de los mayores problemas frente a la educación sexual es el debate que se genera cada vez que se toca el tema y que no contribuye a lograr un consenso sobre cómo tratarlo. Destacó el modelo holandés como ejemplo a tener en cuenta: “La clave está en la responsabilidad. La educación sexual en la escuela no basta para explicar el éxito holandés. Para la Fundación Rutgers, asociación dedicada a la planificación familiar, los factores son múltiples. Los medios de comunicación favorecieron el diálogo: entre 1993 y 1997 la televisión difundió a una hora de gran escucha una emisión sobre la sexualidad animada por una estrella de la música pop. La confidencialidad y la ausencia de juicios de valor del sistema de salud fueron también un elemento decisivo. Y último aspecto importante, en los Países Bajos, los padres tienen un enfoque más pragmático. Saben que sus hijos van a tener relaciones sexuales y hacen lo necesario para prepararlos y responsabilizarlos”. (Mischa Heeger, de la Fundación Rutgers)

En Holanda reciben educación sexual desde los 5 años desde un “paquete educativo” que se desarrolló para transmitir un mensaje sin ambigüedades. En palabras de Corita Homma profesora de uno de los primeros cursos en que se dicta educación sexual en Holanda: “la sexualidad humana es buena, es parte de la vida, y nosotros esperamos que ustedes no empiecen relaciones sexuales hasta que tengan una pareja estable pero en todo caso, no es conveniente tener hijos antes de estar preparados para ello y tampoco es bueno transmitir enfermedades venéreas.”

Esta postura ha tenido consecuencias directas en la disminución de las tasas de embarazos adolescentes y de ETS y además de abortos. Una muestra clara de que la prevención funciona mejor que la prohibición.

En América Latina la mayoría de los países contemplan desde la ley la inclusión de la educación sexual en las escuelas pero en todos los casos son medidas inconsecuentes o aplicadas a cuentagotas. Si bien todos los ministerios de educación latinos coinciden en que la educación sexual es una temática que debe incluirse en los currículos escolares, la realidad muestra que las escuelas no tienen maestros capacitados ni condiciones mínimas para incorporarla por lo que la Unesco se refiere a esta cuestión como "un proceso aún en implantación".

Realmente si uno quisiera esbozar una conclusión daría la impresión que la cuestión de la educación sexual escolar en todo el mundo coincide bastante en todos los casos: se dictan leyes y se redactan numerosos documentos reconociendo la importancia de algo que luego se deja entre renglones. La resistencia está siempre en los sectores conservadores y nunca en los alumnos, y en los casos en que se educa sobre el tema faltan profesores a la altura de los alumnos y herramientas acordes. Sobre todo sería ideal que acompañe el resto de la sociedad con una visión más abierta del tema, más natural y sin disimulo.

No puedo dejar de pensar en la educación sexual como parte de un todo que es la educación escolar general y que intuyo conserva muchas de sus características actuales, sobre todo pensar en que la mayoría de las veces la falta de educación termina siendo una política de estado con beneficios bien sabidos.